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domingo, 12 de marzo de 2017

Análisis del significante mujer en Kill Bill


¡BUENAS TARDES!


Si por algo se caracteriza el mes de marzo es por la belleza que transmite el ocaso del invierno y sus bellos atardeceres y es un tiempo maravilloso, así que aprovechemos esta tregua que nos dan las temperaturas antes de que el frío nos vuelva a visitar.

Esta semana toca una entrada cultural y ya que hace tiempo que no hablo de cine pues hoy vengo con un análisis fílmico, tratando unas de las que se han convertido en mis películas predilectas desde que comencé a analizar en profundidad el cine del Director Quentin Tarantino. Me estoy refiriendo en cuestión a la saga Kill Bill y aprovechando que esta semana se ha celebrado el Día de la Mujer, voy a analizar las distintas perspectivas del significante mujer en su trayecto en busca de la identidad femenina. Algo muy interesante y que deseo os interese tanto como a mi.

Kill Bill
 es una película asignada dentro de lo que denomina como cine neo noir, aunque también se cataloga dentro de los géneros de acción y suspense. Escrita y dirigida por Tarantino, está dividida en dos partes, denominadas como volumen I y volumen II. Ambas películas fueron bien recibidas por la crítica, muchos destacando su estilo de dirección y su homenaje a géneros cinematográficos como las películas de artes marciales, de samuráis, western, violencia, cine negro, entre otros.

La saga Kill Bill se encuadra dentro del cine postmoderno, en el que se suelen coger citas y similitudes del cine clásico, a la vez que se actualizan las formas del lenguaje comúnmente aceptadas. La parodia es una de las características más destacadas tanto del cine postmoderno como en especial de los filmes realizados por Quentin Tarantino, es una figura retórica y no tiene porque ser cómica, pero suele hacer referencia a algún discurso narrativo clásico. El lenguaje es utilizado como la capacidad simbólica que tiene el ser humano, lo que hace es someter lo real a una organización o estructura. El cine entendido como reflejo especular del imaginario colectivo. Está caracterizado por una gran dosis de acción, aprovechando las nuevas tecnologías con formas narrativas influenciadas por la televisión, los spots publicitarios y los videoclips, convirtiendo así las más de las veces lo accesorio en principal, con la consolidación de las artes marciales, las películas de acción comerciales se apoderan del mercado.

Los estudios cinematográficos sobre este género de filmes, cine neo noir también denominado cine negro postmoderno sitúan este arquetipo de mujer guerrera como un rol tradicionalmente asignado a hombres y con un fuerte carácter masculinista. Considero que la secuela de Kill Bill  responde a la cuestión humana de la identidad, la protagonista se cuestiona su propio yo y su identidad femenina. Se muestra una representación simbólica del concepto mujer. Centrándonos en la narrativa audiovisual, el significante mujer tiene como hecho destacado el que la mujer sea el sujeto de la acción que conduce el relato en todo momento, la mujer se convierte en sujeto de la acción de una trama femenina. Ella es la aspirante a heroína de la historia y a través de su trayecto de investigación llega al objeto último que es resolver una crisis de identidad.

Ya que el comportamiento del personaje tanto como los deseos o aspiraciones que lo motivan, estructura un discurso ideológico coherente acerca del triunfo social, de la sexualidad, de la mujer, de la venganza. No solamente se estudia el significante mujer en la protagonista, sino que hay tres mujeres más que tienen gran predominio en el relato fílmico y que se van a relacionar con la búsqueda identitaria de la mujer protagonista.

La protagonista resuelve su crisis de identidad a través del viaje que inicia una vez despierta del coma de cuatro años y se da cuenta de que ha perdido a su bebé, así que comienza un viaje vital que le ayudará a conocerse a sí misma y a descubrir su identidad femenina, como mujer y como madre.
Su trayecto en busca de su identidad femenina se simboliza en su objeto de deseo que es el amor –personalizado por Bill- y el ser madre –la pérdida de su bebé-. Así comienza un viaje caracterizado por una implacable venganza y el deseo de reencontrarse con su amor –ahora odiado- para poder acabar con su agonía. Pero finalmente acabará con su amor terrenal hacia un hombre y recuperará a lo que tanto anhelaba y su verdadero objeto de deseo, que es su bebé, su hija y que siempre le recordará al que fue el amor de su vida –Bill-.

El objeto de deseo de la mujer protagonista es sin duda Bill, que es su máximo objetivo dentro de la implacable venganza que lleva a cabo, pero no solo en plano vengativo y criminal, sino que también es su deseo, porque es el amor de su vida, el que la ha enseñado, el padre que no ha tenido, es un amor idealizado y puro, por el que hubiera dado incluso su vida. A lo largo del relato veremos como la mujer protagonista irá teniendo también otros objetos de deseo, como la catana de su maestro Hatori Hanzom, los distintos objetivos con los que desea encontrarse y poderse vengar, las enseñanzas de su maestro Pai Mei y por supuesto el otro objeto de deseo que será el mayor junto con Bill, será su bebé y que hace que se equilibren en una balanza –Bill en el lado malo y su hija en el lado bueno- ella está en medio y vela por lo dos.

Amaba a su hija, aún antes de tenerla, era la parte buena de Bill, lo que siempre quedará de él, la pequeña hace que se dé cuenta de que quiere cambiar su vida y en el fondo sea el embarazo y las nefastas consecuencias, las que hacen que en su venganza, ella emprenda el viaje, que le cambiará su vida, que inicie su trayecto de investigación para llegar hasta Bill, que ejecute su venganza y a la vez vaya borrando todo su pasado para llegar a su presente, un trayecto en busca de su propia identidad como mujer y como madre.

Otra de las conclusiones a las que se llega con el análisis fílmico es el desdoblamiento de la mujer sujeto en el personaje femenino de Elle Driver, son dos mujeres rubias, poderosas, guerreras, vengadoras, seductoras y atractivas, ambas aman a Bill y sienten predilección por similares objetos de deseo, como las catanas, las artes marciales, el mismo hombre, el mal. También las dos han sido discípulas del maestro Pai Mei, en este sentido se aprecia la figura del doble y un posterior desdoblamiento del personaje de Beatrix, incluso en alguna escena aparece la pantalla dividida, mostrando a las dos mujeres en pantalla y potenciando esta dualidad y este desdoblamiento mencionado. Pero Elle estará identificada con un arquetipo de mujer fatal  femme fatale, su cabello ondulado y alborotado –similar al de Pandora- y su canto en forma de silbido –en comparación al canto de las sirenas- redundarán está caracterización que terminará con un destino fatal. En cambio Beatrix es un ángel, una diosa, como ya se menciona en varias secuencias a lo largo de la historia, tiene corazón y sentimientos, entonces esta figura de desdoblamiento y del doble contrastará con el dualismo presentado.

Kill Bill simboliza el final de un largo trayecto, el último objetivo de la protagonista, el reencuentro con un gran amor –convertido en enemigo-, la dualidad entre el bien y el mal, el amor y el odio. Matar a Bill es saldar la última cuenta de la mujer protagonista, terminar con su “mala vida” y empezar de cero, habiéndose adentrado en el significante mujer en sus distintas perspectivas; mujer guerrera, mujer vengadora, mujer esposa, mujer hija, mujer alumna, mujer madre, mujer amante, mujer investigadora y habiendo descubierto su identidad femenina culminada con el encuentro de su bebé y el inicio de su maternidad –uno de sus mayores objetos de deseo-.

Kill Bill propone un rompimiento consigo mismo, las dos películas son un reflejo, una es el espejo de la otra. En el primer volumen se centra el viaje en una la eliminación de sus objetivos, una gran masacre, una venganza violenta, pero en el volumen dos abandona todo divismo y sorprende por su carácter sereno y plácido, la venganza es aún mayor si cabe porque como bien dice en el primera secuencia va a matar a Bill, pero será una venganza meditada, un final de viaje inesperado. Considero que es una secuela fusionada entre cine de género extremo, gore y cine de autor, es un cine criminal autodidacta.

En el análisis fílmico, se llega a la conclusión de la destacada importancia que tiene la perdida, no solo para el relato sino para la protagonista. Ella es huérfana de padres o al menos eso es lo que se presupone, sus padres o están muertos o ella ha sido abandonada, ahí se muestra la soledad de la mujer sujeto. Bill llega a ella como una salvación, es el padre que nunca tuvo –la diferencia de edad es uno de los hechos notorios que muestran este aspecto- lo tiene idealizado y lo ama, pero lo ama no solo idílicamente sino que siente ese deseo pasional y sexual, algo más terrenal que hace que ambos enamoren y tengan una relación, fruto de ese amor ella se queda embarazada. Pero aún sintiendo el amor que siente hacia él nunca perdonará la masacre que hizo en el ensayo de su futura boda y el tiro que le pego, por eso sentirá la necesidad dentro de su ser de la venganza. Otra de las perdidas destacadas es la de su bebé –recordemos que ella no es consciente de que su hija vive, hasta el último momento del relato fílmico-, es una de las mayores pérdidas que siente junto a la Bill.

Es una película de gran complejidad argumental y belleza estética, con desmadrada violencia y un negrísimo sentido del humor, lo que sirve para actualizar personajes y temas del noir y del western, a la vez que posee una estructura narrativa extraordinariamente elaborada, con innovadores soluciones visuales e inspirándose en grandes clásicos. Y si algo he de destacar es que sin lujos ni excesos, se expone la visión de la aventura como un viaje no solamente físico, también sensorial, anímico y moral. La mujer protagonista realiza a lo largo de todo el trayecto fílmico un gran viaje “personal” que le llevará a la búsqueda interna de su identidad femenina y al ferviente deseo de la maternidad, algo sin duda de gran interés en el lenguaje audiovisual y cinematográfico que ayuda a constituir y a entender el imaginario colectivo social, cultural y femenino.

Disfrutar mucho y ser muy FELICES =)

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domingo, 21 de febrero de 2016

Los odiosos ocho

¡BUENAS NOCHES!


Apurando al máximo el domingo y el fin de semana, os traigo a tiempo el post semanal, esperando que lo disfrutéis antes de dormir.

Hace poco tiempo estuve viendo en el cine el último largometraje estrenado, de mi admirado Quentin Tarantino y como no, tenía que hacer una crítica de su octava película "Los Odiosos ocho".

Nada más arrancar el filme, la primera secuencia con la increíble banda sonora, de Ennio Morricone y el idílico paisaje nevado adentran al espectador directamente en el séptimo arte. Inconfundible ese característico movimiento de cámara que nos sumerge de lleno en el género de la película, sin duda un western por excelencia, el predilecto del reseñado Director.

El argumento está algo manido, pero el Director sabe darle un buen punto de vista y tratar la temática de forma peculiar y muy característica a la tan recurrente Guerra de Secesión américana. Una fuerte tormenta de nieve hace que un cazarrecompensas tenga que llevar a una posada para refugiarse de la tempestad a su prisionera, una delirante y locuaz fugitiva acusada de asesinato cuyo aparente destino es la horca. A partir de ese preciso momento se establecerá un interesante juego de roles y consecuciones majestuosas en las que se resolverá un doble crimen y se intentará descubrir cuál es el más odioso de los ocho.

Tiene una dirección de fotografía de diez, de gran calidad y acierto, estoy convencida de que se llevará el merecido Óscar en esta categoría su Director, Robert Richardson.

Lo que verdaderamente me gusta y me entusiasma de la brillante trayectoria de Tarantino es la perfección de sus referentes, como a medida que va evolucionando va adquiriendo en sus constantes una gran maestría, digna de admiración, aunque no se sienta predilección por este genio del cine, hay que reconocer el artístico trabajo que hace en cada largometraje. Está alcanzando un elevado virtuosismo que convierte a sus películas en obras de arte, así con todas las letras, hace que sus filmes por su gran calidad técnica, de dirección pero sobre todo artística y de guión sean joyas.

Si hay una de las cosas que me atraen desde que visualicé hace ya bastante tiempo la célebre saga de Kill Bill fue el protagonismo y el tratamiento que hace de los personajes femeninos y en su octava obra no podía ser menos, la actriz que encarna el papel de prisionera, Jennifer Jason Leigh, nominada también a uno de los Óscar como mejor actriz de reparto.

Otro de los aspectos más destacados me parece la sutileza y engrandecimiento del lenguaje, de las conversaciones que mantienen todos los personajes, ingeniosas y con maestría, Tarantino focaliza su atención en el cruce de palabras de sus protagonistas, en los que hace alusiones humorísticas de forma más natural que en otras obras y que desde mi punto de vista crece como Director y Guionista en este punto.

Me parece muy interesante también la escasa diversidad de escenarios, tan solo una diligencia y una especie de posada-taberna para desarrollar las más de tres horas de historia, dos ambientes muy en común por la lugubridad y a la vez con gran disparidad, uno muy reducido el otro bastante amplio. Juega con con gran maestría con ambos y consigue una excelente escenografía, sin duda una película rodada con una luz tan escasa dota al filme de esa oscuridad propia de los western y del propio sello Tarantino.

No puedo dejar de destacar tampoco la semejanza con el género teatral, hubo varios momentos en los que pensé que estaba imbuida en una obra de teatro, la forma, los personajes, la consecución, los giros y juegos me lo hicieron sentir a lo largo de la historia.

Apuntar también la genialidad del desarrollo y la picaresca resolución del crimen, siempre conservando por antonomasia la esencia Tarantinesca, con su recurrida violencia y sangre tan grotesca, ya sabéis muy hardcore, como le gusta al bueno de Quentin. Comentar la similitud con el género literario, me pareció estar también en mitad de una novela negra al más puro estilo Agatha Christie.

Las tres nominaciones que ha recibido y a la que opta como candidata son muy merecidas, tanto la pulida y vivaz interpretación de la actriz protagonista, la fotografía y la música, son tres aspectos muy destacados del filme, aunque en mi humilde opinión considero debería haber luchado también en las categorías de mejor guión, más interpretaciones por parte de los actores masculinos que son muy significativas, sobre todo las que encarnan los actores, Samuel L. Jackson, Kurt Rusell. Al igual que mejor película y dirección, pero bueno ya sabemos que en cuestión de premios y galardones nunca llueve al gusto de todos, hay mucha competencia, la cosa está muy reñida y no tan bien repartida cómo esperamos. Mientras esperamos qué sucede, os invito y animo encarecidamente a ver este diamante en bruto, ya me contaréis amigos.


Disfrutar mucho y ser muy FELICES =)

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